Críticas - Scifiworld http://www.222.scifiworld.es Tue, 22 Jan 2019 13:49:04 +0100 Joomla! - Open Source Content Management es-es Glass http://www.222.scifiworld.es/reviews/glass.html http://www.222.scifiworld.es/reviews/glass.html Glass

Colorín, colorado...

Hace diecinueve años, el cineasta M. Night Shyamalan sentía como medio planeta observaba con intensidad la noche de premiere de Unbreakable (2000), su por aquel entonces cuarta película. Tenía los lógicos nervios del estreno, pero en esta ocasión el nivel de estrés era especilmente alarmante. Se sabía en boca de todos con el comentario general si igualaría (no digamos superar) el excepcional nivel mostrado un año antes en su anterior trabajo, la apoteósica The Sixth Sense (1999).

Para su fortuna y la de todos los que seguimos su carrera, Unbreakable (2000) supuso la confirmación de un formidable contador de historias que sabe mezclar a partes iguales, intriga, entretenimiento y propuestas artísticas de calidad al alcance solo de los auténticos genios dotados de una singular visión; irrepetibles talentos que salen muy de vez en cuando, llámense Kubrick, Spielberg, Burton (Tim, no Richard) o los que quieran ustedes añadir a la lista.

Unbreakable (2000) plantea la posibilidad que el legado de la humanidad, sus temores, sus oraciones, sus anhelos y deseos hayan sido recogidos no sólo en la tradición oral durante miles de años, si no que además de plasmarlos con la invención de la Escritura (papiros, piedras...) pudieran ser grabados en los comics y en especial, aquellos por los que los estadounidenses tienen mayor estima: los de superhéroes de capa al viento y ropa interior visible. Aunque pueda sonar a chirigota, lo cierto es que tanto argumental como cinematográficamente el film es una suerte total a la hora de disfrutar de la apuesta que Shyamalan nos propone e incluso se reta a si mismo y consigue un epílogo con giro (más o menos sospechado) que no desentona y hasta para muchos, sorprende.

El cineasta de raíces hindúes continuó su carrera profesional hasta el 2008 con producciones tremendamente entretenidas en el peor de los casos y muy interesantes y relativamente originales en la mayoría de las ocasiones. Tanto ese cuento de terror invisible que era su Signs (2002), como la turbadora agonía que sufren los habitantes del poblado en medio de ese lúgubre bosque que era The Village (2004), la pequeña hermosa historia vista en Lady in the Water (2006) que pasaría por obra del mexicano Guillermo del Toro, pero que es fruto de su inventiva para adormecer a sus hijos o la "hitchcockiana" The Happening (2008), brillante pesadilla imposible recientemente plagiada por la pésima Bird Box (2018); todos eses largometrajes escritos por el propio cineasta y en tan breve espacio temporal lo encumbraban al Olimpo cinematográfico de directores con una mirada única.

Pero la luz que iluminaba ese torrente de ideas, proyectos y retos, empezó primero a parpadear para posteriormente apagarse tras el fiasco de The Last Airbender (2010) y la plúmbea After Earth (2013). Decía Billy Wilder que en Hollywood vales lo que tu última película, sentencia de una crudeza irónica pero tan cierta como que en España, la Justicia es una señora sin vendas en los ojos y con una balanza prestada por el dueño del ultramarinos de la 13, Rue del Percebe.

Así que el bueno de Shyamalan se mira un buen día al espejo y se pregunta "¿y ahora qué hago?". Una vocecita en su interior le dice "repite fórmula de éxitos pasados, que al público le va a dar igual". "Pero ¿cómo?, si Bruce Willis ya sabe que es un fantasma"- responde. "No, hombre con ésa no que no la mejoras, inténtalo con la del superhéroe, que puede dar aún juego". "Uhmm... vale, pero la vamos a alargar en una trilogía ahora que están tan de moda y si alguien me pregunta les diré que ya lo tenía desde hace dos décadas planeado". "Bueno, me parece bien, pero deja de hablarle al espejo que tu pareja empieza a mirarte con temor" -concluyó la vocecita (luego su mujer supo que era el representante, que le hablaba por un pinganillo inhalámbrico. Se quedó más tranquila, la verdad).

En fin, que en 2016 dirige Split, largometraje con el que recupera cierta tensión narrativa, de marcado espíritu indie, como para restañar las heridas de sus anteriores descalabros de enormes presupuestos. Película que mereció mejor fortuna comercial y más reconocimiento de la otrora rendida crítica especializada y que nos regalaba un guiño final con vistas a un desenlace entre héroe y Bestia. Guiños que por recurrentes, han dejado de sorprendernos y que vemos innecesarios en muchas de sus obras. Es como si el cineasta se sintiera "obligado" a dejarnos expectantes ante la resolución de sus películas y que en Glass (2019) alarga de manera insufrible como el cierre interminable de The Return of the King (2003)

Y así llegamos hasta el día de ayer, con una recuperada ilusión por el bueno de Shyamalan por ver qué solución nos ofrece a todas las cuestiones planteadas a lo largo de todos estos años sobre las venturas de David Dunn, las maquiavélicas maquinaciones de Elijah Price y un tercer convidado, Kevin Wendell Crumb (y sus múltiples personalidades) que damos por bueno si la ocasión lo merece.

¿Y lo merece?.

No voy a entrar en el terreno de los spoilers, ni tan siquiera contar aquello que se pueda ("y hasta aquí puedo leer"- Mayra Gómez Kemp, dixit). Voy a intentar ser lo más honesto posible en mi epílogo y sí, id a ver la película y extraed vuestras propias conclusiones, pero personalmente, Glass (2019) me aburrió a niveles cósmicos, con una penosa argumentación, con sus personajes planos, carente de ritmo y una mejorable producción técnica (lo del uso de los colores, es tan artificial que parece salido del fin de proyecto de primer semestre de una escuela de cine). Un telefilme de sobremesa de martes lluvioso en donde tienes que esperar al fontanero que ya lleva un par de horas de retraso y no encuentras mecheros ni cerillas para poder encenderte el cigarro que llevas oliendo, si no lamiendo).

Shyamalan debería replantearse el dejar de escribir sus propias películas, por que oficio tiene, pero corre el riesgo de entrar en el club de los Alex Proyas, Kevin Smith, Álex de la Iglesia y tantos otros. Autores de refererencia en el pasado pero que ahora se autoparodian como único sustento, propio del tránsfuga parlamentario de turno que no tiene nada más que ofrecer salvo su devaluada marca registrada.

Una pena. Pero no perdamos la esperanza de que nos vuelva a sorprender si consigue un mejor asesoramiento y con colaboradores más adecuados por que insisto; sus primeras películas siguen ahí en nuestra memoria y las seguimos disfrutando.

Y ahora, ya podéis empezar la lapidación.

  • Glass
  • M Night Shyamalan
  • Bruce Willis
  • Samuel L Jackson
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    javieraldariz@hotmail.com (El Guerrero Mandingo) Críticas Mon, 21 Jan 2019 12:39:47 +0100
    Bumblebee http://www.222.scifiworld.es/reviews/bumblebee.html http://www.222.scifiworld.es/reviews/bumblebee.html Bumblebee

    El Transformer favorito de todos

    Cuando preguntaban de críos cual era tu transformer favorito, el 80% de la chavalaería contestaba, obviamente Optimus Prime. Había un 15% que se inclinaba por otro autobot alfa, así como Ratchett o Ironhyde y el 5% restante eran tocapelotas que optaban por Megatrón u otro decepticon de su jauría. La razón de que Bumblebee no estuviera en estas respuestas es que se da por hecho, que el simpático robot amarillo, mano derecha de Prime, les gusta a todos de por sí.

    El primer spin-off de la saga es también el primero que no dirige el jefazo Michael Bay y esto es lo que opinamos desde Scifiworld.

    Tratando de escapar de Cybertron, en el año 1987, Bumblebee encuentra refugio en un depósito de chatarra en una pequeña ciudad en la costa Californiana. Charlie (Hailee Steinfeld), a punto de cumplir 18 años y tratando de encontrar su lugar en el mundo, descubre a Bumblebee, dañado durante una batalla y descompuesto. Cuando Charlie lo revive, aprende rápidamente que éste no es un VolksWagen Escarabajo amarillo normal. 

    Bien podría considerarse casi un remake de la primera Transformers, cambiando a Witwicky por una Hailee Steinfeld bastante entonada, ya que es prácticamente lo mismo, pero a una escala más pequeña. Un carácter generalista bastante infantil marca el tono de la película de forma abrupta y es la que goza de menos batallas y sin duda, es visualmente menos espectacular. Ahora, ¿hago estos comentarios como si este hecho fuese negativo? Para nada. Y no por que las batallas no estén bien coreografiadas, por supuesto que lo están, sino porque ese tono más minoritario acompaña de forma entonada todo el film. Solo hay dos decepticons que intentar dar caza a Bee en la tierra y es a raíz de este conflicto donde gira todo. Esta vez no tenemos grandes metrópolis siendo destruidas a base de cañonazos y golpes metálicos, solo un pequeño pueblo costero californiano y alrededores.

    Donde consigue moverse a la perfección es en el cambio del costumbrismo de suburbio americano al conflicto intergaláctico de robots gigantes, dos conceptos alejados que se ven bien unidos gracias a la mano del director y también a la presencia de Steven Spielberg en la producción. Un experto ya el director de Jaws en saber influir con su estilo desde su despacho.

    Protagoniza, como ya decía unas líneas más arriba, Hailee Steinfeld con soltura, convirtiéndose en la típica heroína improvisada perfecta y en la primera persona oficial que introdujo en rutinas terrestres a Bumblebee en nuestro planeta. De hecho, de ahí salen algunas de las mejores secuencias de la película, junto con la del robot y la joven haciendo gamberradas al más puro estilo mischief night.

    Esa tierna relación que se forja entre los dos se ve impulsada en pantalla por la dorada década de los 80’s, que Travis Knight se encarga de hacerla casi material en la película con la ayuda de grandes referentes de la cultura pop de la época y sobre todo con la música, con especiales intervenciones sobre todo de The Smiths.

    En resumidas cuentas, entretenida. Puede que la más light, pero tal vez la que más encanto tiene de todas las de la franquicia. Un encuentro que merecerá la pena con el autobot más empático de todos.

    Pd: Sale Optimus Prime. No mucho. Pero sale.

    • Bumblebee
    • Haile Steinfeld
    • Transformers
    • Autobots
    • Decepticons
    • Optimus Prime
    • John Cena
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      ignacio@artisticfilms.es (Ignacio López Vacas) Críticas Fri, 11 Jan 2019 18:41:06 +0100
      Eliminado: Dark Web http://www.222.scifiworld.es/reviews/eliminado-dark-web.html http://www.222.scifiworld.es/reviews/eliminado-dark-web.html Eliminado: Dark Web

      Cuidado con la Deep

      Uno de los estrenos navideños más esperados por los terrorfilos, por no decir el único, era sin duda la secuela de Unfriended, aquella sorpresa de 2014 que irrumpía en las carteleras de medio mundo a modo de found footage 2.0.

      Para esta nueva entrega nos cuentan la historia de un veinteañero que encuentra archivos escondidos en la memoria caché de su nuevo ordenador, lo que le lleva al fondo de la Deep Web y contacta con una serie de individuos que pondrán en peligro su vida y la de sus amigos.

      Lo más destacable de esta segunda entrega y que más la diferencia de la primera sería la supresión del componente fantástico. Donde la amenaza antes era un ente con la capacidad de interactuar en internet, ahora son unos hackers sicarios de la web profunda. Un punto de realismo para una historia que sin duda le da algo de vida a la franquicia. Atrás han quedado ya cintas como Megan is missing (buenísima, por cierto) y si a la primera Unfriended le salió Friend Request como film espejo, esta secuela sale bebiendo de proyectos como Ratter o Searching, con elementos policíacos de por medio, pero marcada con el sello Blumhouse, evidentemente.

      En su desarrollo, tiene momentos claramente forzados y el guion da una serie de giros en algún momento determinado que ayuda más bien poco a una trama interesante, aunque cada vez más confusa, según va avanzando el metraje. Aún así sabe reponerse y salir airosa sobre todo con un final cumbre en tensión y que de alguna manera cierra el contenido de manera correcta o por lo menos, sin llegar a naufragar del todo. De alguna forma se dan sensaciones encontradas, por que, a partir de la mitad, cuando más confuso se pone el asunto es cuando más diversión ofrece el film de Susco. De esta manera asistimos a un cada vez más en aumento enreversado eje dramático mientras que se convierte en un slasher digital frenético.

      En resumidas cuentas, más atractiva en cuanto a trama que su predecesora, pero por mucho que se esfuerce, da la sensación de no llegar nunca al nivel que consiguió Gabriadze. De todas formas, un buen título para disfrutar.

      • Unfriended: Dark Web
      • Eliminado: Dark Web
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        ignacio@artisticfilms.es (Ignacio López Vacas) Críticas Fri, 11 Jan 2019 18:36:36 +0100
        Aquaman http://www.222.scifiworld.es/reviews/aquaman.html http://www.222.scifiworld.es/reviews/aquaman.html Aquaman

        Locura Autoconsciente

        James Wan vuelve a lo grande y para intentar sacar a DC, del agujero de inspiración en el que se encuentra. Parece que para el malayo ahora, filmar pelis de horror es tomarse un descanso entre superproducción y superproducción.

        Cuando Arthur Curry (Jason Momoa) descubre que es mitad humano y mitad atlante, emprenderá el viaje de su vida en esta aventura que no sólo le obligará a enfrentarse a quién es en realidad, sino también a descubrir si es digno de cumplir con su destino: ser rey, y convertirse en Aquaman.

        Se trata de una película de aventuras genial, donde no todo funciona, de hecho, el sinfín de “situaciones tipo”, los diálogos que el espectador medio puede adivinar antes de que estos concluyan, los personajes estereotipados a gogo o el poco expresivo Jason Momoa pueden lastrar la producción y tirar para atrás a muchos, pero su carácter de locura autoconsciente la convierte en un divertimento sin límites de los que hacen que te olvides del reloj y disfrutes sin ningún tipo de complejo. Tal vez, lo único que pueda sacarte en algún momento de la cinta, dentro de esa fantasía de déjà vus en la que te encuentras, sería un casting con alguna que otra tara. El reparto es extenso en cuanto a caras conocidas y talento, pero da que hablar, ya que, en ciertos casos, por mucho que valga un intérprete no siempre casa con la estética del personaje y lo que le rodea. Así bien, los casos de Patrick Wilson y Willem Dafoe son especialmente humorísticos, más el segundo, aunque repito, no es que trabajen mal, sino que no termino de verlos encarnando a esos seres. Por contrapartida Amber Heard y Temuera Morrison están a la perfección encasillados, al igual, contra todo pronóstico, que Nicole Kidman y un desquiciado Dolph Lundgren (una de las cosas que más molan de la película es verlo, sin duda).

        Visualmente no tiene pegas a nivel técnica, al revés, los efectos están conseguidos con maestría y goza de una imaginería extensa y acertada, pero en ciertos momentos todo es tan exageradamente new age que roza lo hortera. Un espectáculo naif que solo te funcionará si entras en el rollo de la película, y para eso amigos tienes que tomártela como sus responsables se la han tomado: a risa y a viva la virgen, sobre todo una vez sobrepasado el ecuador de la película.

        Todo esto desemboca de que Wan se ha soltado la melena con Aquaman, bastante más que con Fast & Furious VII, por cierto, y ha conseguido que entre batallas a lomos de criaturas marinas y aventuras terrestres termines disfrutando, no sabes muy bien cómo ni por qué, pero disfrutando, incluso en exceso de la cinta. Al final Wan es buenísimo y eso incluso se traduce a cuando lo tenga todo en contra. Vendría a ser como Zidane, tiene la flor en el culo y siempre se salvará de la quema. Sí, aún plagiándole parte del final a Ant-Man y La Avispa

        En resumidas cuentas, termina siendo una epopeya subacuática que podrán disfrutar todos los públicos, y muy especialmente, los amantes de la cultura kitsch.

        • Aquaman
        • Jason Momoa
        • Nicole Kidman
        • Patrick Wilson
        • Willem Dafoe
        • Amber Heard
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          ignacio@artisticfilms.es (Ignacio López Vacas) Críticas Fri, 11 Jan 2019 18:32:36 +0100
          Ralph Rompe Internet http://www.222.scifiworld.es/reviews/ralph-rompe-internet.html http://www.222.scifiworld.es/reviews/ralph-rompe-internet.html Ralph Rompe Internet

          Ralph 2.0

          Segunda parte que se adapta a las nuevas tecnologías internaúticas de forma verdaderamente inteligente. Como ya sucedía con la primera, nos volvemos a encontrar con una emocionante aventura para todas las edades que cumple sobradamente.

          Ralph y su compañera Vanellope tendrán que jugárselo todo viajando por las redes en busca de una pieza de repuesto que salve Sugar Rush, el videojuego de Vanellope. Y para complicar más las cosas, ambos dependen de los ciudadanos de Internet, los llamados ‘ciudanets’ para que les ayuden a desenvolverse en ese peligroso mundo. Entre ellos está un empresario de Internet llamado Yesss, que es el algoritmo estrella y el alma de “BuzzTube”, la página web más de moda del momento.

          Sería realmente, difícil tarea decir cual de las dos es mejor, tal vez la primera juegue con ventaja por el “factor frescura” en ese microuniverso, pero claro está que ambas son igual de buenas.

          Ralph Rompe Internet es todo lo que deberían haber sido cintas como Pixels o Emoji La Película, por no hablar de Angry Birds.

          Como ya era de esperar, resulta cómico el componente crítico que desarrolla con elementos como los likes hoy en día, los influencers, los videos virales y demás trending topics que circulan a diario por la web. A su vez, trata de imponer la notable moraleja de la amistad, en los momentos más ñoños y al mismo tiempo, más obligados del largometraje.

          Durante un momento llega a saturar el número de referencias que puedes buscar en los pocos segundos que dura un plano una vez que la dupla de protagonistas llega a internet. Algo así como lo que sucedía con la genial Ready Player One, pero cambiando los personajes de videojuegos y alusiones a la cultura pop por todo tipo de menciones relacionadas con la mitología de internet de hoy en día donde lo que más destacaría serían los anuncios spam, la materialización de la deep web o el desarrollo a nivel visual de usuarios navegando, dando likes y siendo redireccionados de una web a otra. Como ya ocurría en Inside Out, consiguen visualizar estos conceptos con gran éxito. A su vez, junto a todo esto, la película mezcla todo lo relacionado con “la era web” con otro tipo de citas, la de los personajes ya conocidos que hacen acto de presencia. No tardará mucho en salir por internet algún listado con todos y cada uno de ellos, seguro, pero yo por el momento destaco la habitación en la que viven todas las princesas Disney y como son reflejadas en la cinta, justo como imaginaba, un grupo de pijas pedantes pero majas.

          En resumidas cuentas, cinta de animación de garantías que volverá emocionarte en la butaca. La todopoderosa unión entre Pixar y Disney vuelve a destacar en nuestras carteleras.

          • Ralph Rompe Internet
          • Rompe Ralph
          • Ralph Breaks the Internet
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            ignacio@artisticfilms.es (Ignacio López Vacas) Críticas Wed, 12 Dec 2018 18:16:21 +0100
            Pesadillas 2 http://www.222.scifiworld.es/reviews/pesadillas-2.html http://www.222.scifiworld.es/reviews/pesadillas-2.html Pesadillas 2

            Noche de Halloween

            Con cierto retraso, llega a este medio la continuación de la película de 2015 basada en la exitosa serie de novelas juveniles con las que crecimos todos los niños de los noventa que teníamos buen gusto: Pesadillas.

            En esta ocasión Halloween cobra vida literalmente para poner en peligro a todo un pueblo. De alguna forma, la trama de la película es una de las fantasías de todo horror fanboy que se precie. Todas las criaturas que adornan casas y calles de un Halloween en un acomodado suburbio americano cobran vida y harán de las suyas bajo mandato de Slappy. Ya saben, el primo bueno de Chucky, el Monchito maléfico americano…

            Siendo lo que es, la película de Ari Sandel (no me atrevo a poner otra cinta de su filmografía) es divertida y hasta guarda un par de ases en la manga, como bien podrían ser las apariciones estelares de Ken Jeong o del mismo Jack Black, volviendo al rol de R.L. Stine con sobrepeso, aunque era muchísimo más protagonista en la primera entrega.

            Uno de los puntos más fuertes y donde más me temía un posible desastre es en los efectos especiales, más que conseguidos todos que consiguen darle al film el empaque que necesitaba. No me malinterpretéis, hay que seguir tomándosela a broma, solo que de esta manera no escuece. Por otro lado, otro de los mayores entretenimientos que ofrece es el ejercicio de identificar a todo el crisol de criaturas que van desfilando por pantalla y asociarlos a su manuscrito, tantos años después.

            Con todo, no deja de ser un “usar y tirar” en estado puro. Tal vez no os acordaréis pasados dos días ni de lo que iba, pero no deja mal sabor de boca.

            En resumidas cuentas, un cuento de horror pre-teen en forma de película, aunque parece más bien un piloto largo. Y no de la serie que adaptaba también los libros. Simpática, light y olvidable.

            • Goosebumps 2 Hauted Halloween
            • RL Stine
            • Goosebumps
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              ignacio@artisticfilms.es (Ignacio López Vacas) Críticas Wed, 12 Dec 2018 17:45:44 +0100
              Cadáver http://www.222.scifiworld.es/reviews/cadaver.html http://www.222.scifiworld.es/reviews/cadaver.html Cadáver

              No estaba muerta, estaba de parranda

              La última cinta de terror estrenada en salas (¿qué es eso?, se preguntarán muchos) en nuestro país viene avalada por el sobretítulo “del guionista de Boogeyman 2 y Boogeyman 3”. En realidad, no, no viene avalada por esa incendiaria frase, pero es real, lo que explica el camuflado hedor a estantería de videoclub en la que rebuscar un domingo lluvioso que desprende el film. Este guionista, un tal Brian Sieve, es un jefazo. No hace falta más que chequear su próximo proyecto, una película cuyo título: The Exorcism at Lincoln High, no hace sino confirmar que el escritor está cada vez más especializado en el subgénero de las posesiones y exorcismos varios.

              Y así comienza esta The Possession of Hannah Grace, con un exorcismo random que se le está efectuando a una joven poseída (Kirby Johnson) bastante random también. La cosa se descontrola hasta un punto en el que se cobra la vida un sacerdote y la misma joven. Meses después Megan (Shay Mitchell) trabaja en la morgue hasta la cual llega el cuerpo. Ahí comenzará la verdadera fiesta.

              La película es bastante genérica, aunque a su vez efectiva y correcta, salvo algún que otro error de montaje. Tras el prólogo y unos títulos de crédito tardíos inicia de forma bastante interesante, pero claro, los ecos a La Autopsia de Jane Doe son irremediables. Cuando comienza la acción y Hannah Grace, o en su defecto el ente que vive en ella, del que nunca por cierto llegamos a conocer nombre ni propósitos, comienza a hacer de la suyas por el depósito de cadáveres, la cinta se transforma muy sutilmente en un slasher sobrenatural sin sangre (ya saben, PG13) con todo lo que ello conlleva. Incluso muchos ingredientes ayudan a ello, a saber: pasado traumático de la protagonista, búsqueda en internet de los eventos relacionado con la poseída para más datos…

              Por otro lado, el guión resulta simplón en exceso. Si dejas pasar situaciones en las que los charcos son de gran tamaño y entiendes que sin ciertas licencias argumentales no habría película estás salvado. De lo contrario, si no aceptas pulpo como animal de compañía, te sangrarán los ojos…

              El cine de terror tiene sus códigos y dentro de su línea Cadáver es harta común, lo que no quita que sea disfrutable y una distracción digna de darla una oportunidad. Lo que ocurre que al género de terror se le castiga más. Otro film del mismo grado de habitualidad en otro género, por ejemplo, en un drama social con politoxicómanos o una histórica, preferiblemente de la segunda guerra mundial, serían muchísimo mejor recibidas en su mayoría tanto por la audiencia generalista como por la crítica especializada. Esto es, a mi entender, no porque el terror se repita más que cualquier otro género, todo está inventado ya en todas las franjas cinematográficas, sino porque a día de hoy cualquiera puede autoproclamarse experto en “algo” y para ello el cine de horror ha sido la gran víctima a juzgar.

              En resumidas cuentas, una de las películas con las que Sony cubre expediente. Pros y contras a rabiar, pero la sensación final es que es divertida y endiabladamente entretenida (nunca mejor dicho).

              • The possession of Hannah Grace
              • Shay Mitchell
              • Cadaver
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                ignacio@artisticfilms.es (Ignacio López Vacas) Críticas Wed, 05 Dec 2018 18:21:07 +0100
                Slender Man http://www.222.scifiworld.es/reviews/slender-man.html http://www.222.scifiworld.es/reviews/slender-man.html Slender Man

                El Ciber-Coco

                Hace exactamente diez años Victor Surge, bajo el pseudónimo de Eric Knudsen, creaba lo que a la postre iba a ser la más famosa creepypasta de las que han surgido en la red de redes hasta la fecha; Slenderman. Quien se lo iba a decir a él en aquel año, pero así fue. De esta manera, junto a Jeff The Killer o el Smile Dog entre otros, Slenderman pasaría a formar parte de esa cultura popular 2.0 de la juventud de hoy en día. Una leyenda urbana cibernética que, dicho sea de paso, tiende a dar mucho juego, ya no solo a nivel de historia escritas, sino que ya ha inspirado a un buen número de realizadores que desde hace unos cinco años se han lanzado a la aventura de adaptar al joven personaje al audiovisual. De este modo nos han ido llegando cintas y cortometrajes como The SlenderMan, EntitySlender o la más destacable de todas Always Watching: A Marble Hornets Story. No fue hasta el año pasado que una major (Sony) se tiró a la piscina para producir lo que sería el primer film basado en un creepypasta por parte de una gran compañía, sin tener en cuenta la recomendable serie Channel Zero, que también exploraba estos territorios. 

                Había mucho hype en relación a esta nueva Slender Man, de hecho, se postulaba como una de las más esperadas por servidor para este 2018, pero sus continuos retrasos en la fecha de estreno y las críticas demoledoras que empezó a recibir a raíz de los primeros visionados de prensa no auguraban nada esperanzador. Que decir tiene que tras ver el material del francés Sylvain White, se confirma que nos encontramos ante otro caso de haterismo extremo, algo que en los últimos tiempos parece haberse convertido en un deporte de riesgo para eruditos del séptimo arte. Pero vamos primero con la trama:

                Cuatro adolescentes de un pequeño pueblo estadounidense invocan mediante un video viral a una criatura alta, delgada y espeluznante llamada Slender Man. Las muchachas se dan cuenta pronto de que la broma ha dejado de tener gracia cuando Slender Man parece haberse llevado a una de ellas y que sus vidas corren peligro.

                Sí, lo sé, el argumento no descubre América precisamente, pero ¿merece Slender Man todos los palos sin piedad que se está llevando? Para nada. Por otro lado, ¿funciona como adaptación del personaje? Más bien no... Pero... ¿funciona como cinta de horror teen (público al que va dirigida mayoritariamente)? Sí. Son infinidad de películas ya con idéntico esquema narrativo y resoluciones de secuencias que funcionaron y con las que no hubo que cebarse. Aquellas que copaban las vitrinas de los videoclubs a principios de siglo (The Messengers, por poner sólo un ejemplo). Slender Man es una más de ellas. Una película de creación de atmósferas, algunas de ellas incluso muy inquietantes y que tira además de un elemento novedoso dentro de este tipo de producción; el estilismo videoarte que desprende muy en la onda de lo ya visto en clásicos modernos como La Señal. Se muestra con intensidad el daño y deterioro progresivo de las protagonistas tras su primer contacto con Slenderman (que podría haber sido cualquier otro ente) y es aquí donde más se aferra White y su película para crear escenas perturbadoras, cercanas a un horror light que pasará sin pena ni gloria pero que están llevadas a cabo de forma correcta. 

                Los puntos negativos los encontramos en que no adaptaría bien, o directamente no adaptaría para nada, la mitología de Slenderman, de ahí mi comentario anterior que podría haberse tratado de cualquier otro ente o demonio. Tampoco es lo suficientemente malrrollera, como debería ser una película que se inspira en un creepypasta de esta magnitud. Y todo esto ocurre, aunque lo intente, ya que nos va llevando por paralelismos que a priori podrían ser interesantes como las historias de seres bio-eléctricos o el mito de "El Flautista de Hamelín" que bien sería el homónimo actual de lo que sería Slenderman hoy en día. Pero el problema no es el film en sí, o la dudosa decisión de otorgar la dirección al responsable de Siempre sabré lo que hicisteis el último verano, sino que desde su génesis se concibe como una película de terror de instituto y al parecer muchos no estaban preparados para esto.

                Mirando ya al reparto destaca Joey King, la Horror "Teen" Queen a la que ya hemos visto desfilar por películas de terror como Siete Deseos o Expediente Warren, pese a no construir tampoco una interpretación memorable. Algo que también ha molestado a varios. Y cómo no a uno de nuestros orgullos patrios más internacionales, Javier Botet. Un actor que ha conseguido que una película de terror sea anómala si no trabaja él en ella. 

                En último lugar, no puedo despedirme sin pecar de tópico y realzar aquel refrán que reza "la realidad siempre supera la ficción" y mentar el documental de HBO Beware The Slenderman, en el que se narra los eventos reales de como dos adolescentes (Anissa Weier y Morgan Geyser) apuñalaron repetidas veces (hasta 19) a una compañera de instituto (Payton Isabella Leutner) el 31 de Mayo de 2014 en un bosque de Wisconsin, siendo estos actos parte de una supuesta invocación a Slenderman. En fin. Decir además que estos acontecimientos se ven, de alguna manera reflejados en la película, aunque no con toda claridad, sino de una forma latente a partir de que las chicas protagonistas descubren que para recuperar a su amiga desaparecida tienen que hacer un sacrificio en honor a Slender...

                En resumidas cuentas, estamos ante un rara avis incomprendido, aunque ignoro totalmente si esta era la intención inicial de White. Un terror adolescente con un alto componente onírico que funcionará sobre todo en fiestas de pijama millenials. Para todo lo demás este Freddy Krueger moderno bien puede ser curioso, siempre y cuando no se tenga en cuenta la opinión del mediocre ejército de haters siguemodas que la vilipendian como si no hubiese un mañana. 

                 

                • Slenderman
                • Sylvain White
                • Joey King
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                  ignacio@artisticfilms.es (Ignacio López Vacas) Críticas Sat, 20 Oct 2018 18:08:34 +0200
                  First Man http://www.222.scifiworld.es/reviews/first-man.html http://www.222.scifiworld.es/reviews/first-man.html First Man

                  Damien Chazelle, cineasta total.

                  En plena Guerra Fría, un envalentonado John F. Kennedy se marca un "aguántame el cubata" y en septiembre de 1962, mirando de reojo el poderío propagandístico ruso y sus logros en el pulso que mantenían con los EE.UU. en la llamada Carrera Espacial proclama al Mundo aquello de "mandaremos en esta Década un vuelo tripulado que pisará la Luna y con el compromiso de traerlos de vuelta, no porque sea un reto fácil, sino por que es un desafío difícil".

                  Pasada la década de los Cincuenta, con el país ya recuperado de las heridas de la II G. M. hay una cierta prosperidad económica y la sociedad necesita alicientes que les recuerden que son el faro que ilumina el mundo libre, los garantes de los sacrosantos valores occidentales y qué mejor que afrontar esa singladura nunca antes planteada de forma estricta. Lo cierto es que el futuro de la Humanidad pasa por un inevitable éxodo si queremos perdurar como especie, a no ser que los dirigentes futuros (y presentes, no perdamos el temor) decidan acabar con cualquier signo de vida inteligente en el planeta.

                  Con el compromiso gubernamental de inyectar 25.000 millones de dólares de la época, se crea primero la NACA y posteriormente la archiconocida NASA, para cumplir con la promesa del que fuera 35º presidente estadounidense. De forma amena el escritor Tom Wolfe escribió en su The Right Stuff (1979) los tropiezos y aciertos del proyecto Mercury. Sólo cuatro años más tarde Philip Kaufman adaptaría el texto para dirigir la notable película homónima, que en su lograda composición beben otros filmes como el Armageddon (1998) de ese artificiero plano que es Michael Bay o la cumplidora Space Cowboys (2000) de Clint Eastwood.

                  Era, por cierto, el cineasta de Carmel el propietario junto a Warner de los derechos de autor (hasta que Universal los recompró) de la novela biográfica que Hansen escribió en 2005 sobre Neil Armstrong, titulada First Man: The Life of Neil A. Armstrong, mamotreto de 500 páginas que a este modesto plumilla su lectura resultó bastante plúmbea. No era el mito estadounidense un hombre proclive a la parafaernalia más crematística. Destacaba más por su humildad y sencillez a la hora de recordar los eventos acaecidos a lo largo de esos años cenitales. Una leyenda americana en la mejor tradición de esos héroes anónimos descritos en el cine de John Ford, centauros hercúleos que el tiempo acaba borrando de la memoria colectiva; pero no así el caso de Armstrong, dada la envergadura de la epopeya sufrida.

                  Y es aquí en donde entra en juego la apuesta arriesgada de Damien Chazelle y su equipo de fieles para adentrarnos en el universo propio de un matrimonio sacudido por una temprana desgracia (algo que marcará a fuego al propio Neil) que intenta sobreponerse con el pasar de los años. Josh Singer guionista triunfal de las excepcionales Spotlight (2015) y The Post (2017) vuelve, junto a Nicole Perlman, a conmover con su texto desde la austera, pero sincera emoción una compleja historia de miradas, anhelos y deseos. De temores silentes que rozan la fina línea del docudrama más inmersivo. Memorable es la secuencia en donde la esposa Janet exige una reunión con sus hijos para que se les explique los riesgos reales de la misión que su padre está a punto de comandar. Las procupaciones pueriles del menor y ese abrazo final de buenas noches, la mirada fija del mayor a su progenitor, consciente de la gravedad del momento y ese apretón de manos lleno de respeto, admiración y acongojante y comedida angustia.

                  Chazelle lo ha vuelto a lograr. No usa recursos fáciles para compungirnos el corazón. Simplemente mantiene la cámara a una distancia que nos permite entrar en las vidas de estas personas sin que ellos perciban esa intromisión por parte del cineasta llamado a liderar su generación a nivel mundial. Creo que desde Coppola, no he vuelto a ver a un director con el dominio tan aplastante que ejerce en el set. Esa planificación milimétrica con un uso de la técnica narrativa que si en Whiplash (2014) se nos antojaba sorprendente, para un joven de 27 años y que en La La Land (2016) nos dejó boquiabiertos por la excelencia alcanzada, en First Man (2018) es la culminación incontestable de un talento que se proyecta en el tiempo como inquilino eterno en el Olimpo cinematográfico, al lado de los más grandes directores estadounidenses.

                  El joven director plantea dos direcciones en una. Para los encuadres muy cerrados que resaltan la claustrofobia de esos primerísimos planos, dentro de las cápsulas del proyecto Gemini -auténticas latas de conserva- usa la Aatem Penelope de 35 mm, ligera y pequeña cámara en mano perfecta para resaltar las imágenes que los noticieros de televisión de esos años mostraban a los hogares americanos, incluyendo un intencionado efecto visual granulado, iluminado con la cruda y mortecina pálida luz de interior de pasillo hospitalario. Gran mérito, sin duda de Linus Sandgren, su dop de siempre y que tras la apología visual de La La Land, se retrotrae al intimismo más bergmaniano posible. Y en aquellas composiciones en donde es necesario suavizar la imagen para potenciar la relevancia del momento vivido usa la Camtec Vintage y las ópticas Arr/Zeiss. Modelo especial de la familia de las Ultra Prime que le sirve para jugar mucho con los flare visuales (para las secuencias lunares el aspect a usar es el 1.43:1 y el 1.90:1). Ocurre no sólo en interiores, si no en esa secuencia de apertura, por la que reconozco tenía especial interés dado el recuerdo imborrable de ese inicio gozado en su La La Land. Aquí apuesta por otro estilo, pero que también impacta, en gran medida gracias a la música y la excepcional edición de sonido.

                  Y es que la B.S.O. de Justin Hurwitz -con palpable homenaje a 2001: A Space Odissey (1968)-que para la ocasión se recrea en reproducir sonoridades salidas de instrumentos tan poco usuales como el Theremin, filtrado por el rotor Leslie y el sintetizador Moog; es otra conquista, distinta por la complejidad a la que no estábamos acostumbrados por el gusto que tiene a orquestar con colorista grandilocuencia sus composiciones, pero que para esta producción se somete al tempo visual planteado por Chazelle. Se me antoja, de hecho, más difícil para Hurwitz que la escrita para La La Land, pero no creo que repita alopécica estatuilla por que no es una obra tan del gusto de la Academia estadounidense. No así el montaje de Tom Cross, que lo veo muy en la senda del ofrecido por Richard Chew en The Conversation (1974) y apunta a méritos máximos en los premios Oscar.

                  Para lo que tampoco tengo dudas de reconocimientos mayores es por la, como decíamos, ciclópea labor de Mary H. Ellis (Zombieland -2009-), por su descomunal edición de sonido; en donde construye un sólido puzzle entre el montaje de los efectos de sonido de Phil Barrie (tremenda también la huella sónica dejada en el Mad Max de 2015) y el diseño de sonido del veterano Ai-Ling Lee. Tanto los aviones cohete X-15 de Chuck Yeager como las cabinas de los proyectos Gemini y Apolo, crujen de dolor ante la torsión sufrida. Chirrían como leviatanes anunciando futuras desgracias, aúllan como bestias salvajes preparadas para la matanza que está por llegar. Insisto, es una victoria cumbre en las calidades que nos brindan.

                  En el apartado de efectos visuales y especiales Chazelle, sabiamente no sobrecarga en exceso con una erupción estética ni de barroquismos psicodélicos. La compañía Double Negative, responsable de los increíbles CGI vistos en el Inception (2010) de Nolan o en el Blade Runner 2049 (2017) de Villeneuve culmina un perfecto proyecto que el director lleva con esmero. No quiere hacer una película de, si no con efectos especiales. Sobresalientes, pero sin desequilibrar su propuesta formal; intimista, aséptica, por momentos sencilla hasta dejarnos sin aliento. Hay una conjunción imperceptible, como si de un complejo mecano se tratara, en la suma del resto de apartados técnicos. Desde la capitanía de Nathan Crowley -John Carter (2012)- en el diseño de la producción, pasando por la calcada dirección de arte y la impecable réplica en el set de decorados y vestuario. Nombres como Erik Osusky, Kathy Lucas o Mary Zophres (qué distintas creaciones con respecto a su anterior trabajo) son obligadas resaltar.

                  Y para finalizar (sí, ya estamos acabando sufrido lector), una breve mención a la actriz Claire Foy, "The Girl" en Season of the Witch (2011) de Dominic Sena, que conmociona con su mirada y bate sin misericordia el inexpresivo rostro sin vida de Ryan Gosling, actor de difícil trago interpretativo y que se confiesa honrado por caracterizar al mito estadounidense. Un mito, por cierto, que apunto estuvo de no serlo. No era la primera opción, pero supo estar en el momento adecuado y en el sitio correcto. Aunque visto con la perspectiva histórica del devenir de los años, tuvo "lo que hay que tener" para cumplir con éxito la epopeya más recordada, posiblemente, de todo el S. XX y una de las grandes gestas de la Humanidad, desde que a unos locos muertos de hambre los metieron en tres cáscaras de nueces en busca de nuevas rutas comerciales.

                  First Man, una película absolutamente magnífica.

                  • First Man
                  • Damien Chazelle
                  • Ryan Gosling
                  • Claire Foy
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                    javieraldariz@hotmail.com (El Guerrero Mandingo) Críticas Mon, 15 Oct 2018 17:22:13 +0200
                    Venom http://www.222.scifiworld.es/reviews/venom.html http://www.222.scifiworld.es/reviews/venom.html Venom

                    Escucha tu interior.

                    Tras la avalancha de críticas negativas que la película recibió sólo un par de días antes de su estreno, unas opiniones respetables, pero evidentemente venidas de eruditos que quieren cintas de superhéroes (o antihéroes en este caso) más intelectualoides o thriller de espías, el resto de los mortales pensaban que se encontraban ante el fiasco del año. Y no me he incluido en ese saco no porque yo sea inmortal, para nada, ya estoy muerto incluso, sino porque la situación no es nueva y todo esto ya huele a chamusquina. Para que me comprendáis, tan mala no podía ser. Eso si era mala de verdad... Vale que la unanimidad de reseñas negativas era brutal y que la película venía con el pesado PG13, ya sabéis, al igual que Megalodon, una cinta no recomendada a menores de 13 años, y no de 18 como mandan los cánones de cualquier film violento que se precie. En este sentido y conociendo la naturaleza de Venom sí que te puedes quedar con las ganas de más sangre, de que fuera más bestia e incluso más políticamente incorrecta (algo que adoro, pese a que hoy vas a prisión prácticamente por ello) pero (parece mentira que sea yo el que vaya a decir esto) el producto final se encuentra a años luz de todo lo que ruló tachando Venom como la peor película de todos los tiempos. Realmente es bastante disfrutable, pero antes vamos con el contenido argumental (que lo tiene).

                    Como periodista, Eddie Brock (Tom Hardy) lleva tiempo intentando desenmascarar al creador de la Fundación Vida, el famoso genio científico Carlton Drake (Riz Ahmed), una obsesión que ha arruinado su carrera y su relación con su novia, Anne (Michelle Williams). Al investigar uno de los experimentos de Drake, el ente alienígena Venom se fusiona con el cuerpo de Eddie, y el reportero adquiere de pronto nuevos e increíbles superpoderes, así como la oportunidad de hacer prácticamente lo que se le antoje. 

                    Por un tema de licencias y derechos Sony no permite englobar este personaje al universo Spidey o Vengadores, al que pertenece, al igual que ya ocurre con X-Men o Deadpool, pero esto no ha impedido que la compañía se saque de la manga una adaptación para el famoso simbionte. 

                    Como narraba en el primer párrafo, todos los supuestos inconvenientes con los que partía esta Venom terminan quedando en sombras, ya que a grandes rasgos la obra de Ruben Fleischer (Zombieland) está bastante conseguida e incluso en muchas ocasiones consigue ser más divertida que Deadpool, por poner un ejemplo. Y esto amigos, tiene su mérito ya que, a todas las desventajas ya expuestas, se le une en último momento una más, la tijera de montaje. Según fuentes oficiales a la cinta se le han amputado 40 minutos nada más y nada menos de metraje, y según el propio Tom Hardy aquí estaban las mejores secuencias filmadas... ¿Las veremos algún día o quedarán en el inconsciente colectivo a modo de leyenda urbana como la escena de las pirañas en Holocausto Caníbal? Sólo el tiempo lo dirá. Lo mismo que su posible vinculación con Life.

                    Con todo, la película se desenvuelve a las mil maravillas en el terreno que pisa, es decir, el de cinta de acción subidita para toda la familia. El de pillarse el combo palomitas + refresco + juguete + cualquier otra chorrada y entrar a la sala a desconectar. En ese sentido básicamente es dinámica y cumple su cometido llevando al espectador por una historia simple pero bien contada, con unos tiempos bien medidos entre las secuencias bravas y las de explicaciones pseudocientíficas que por locas que suenen, convencerán a todo el mundo. Si bien, esos problemas de recorte en montaje que ya advertí hacen que en cierto momento la cinta vaya sin frenos, en especial del ecuador en adelante, donde los acontecimientos parecen desfasarse en comparación con un inicio mucho más sosegado, que se toma su tiempo para mostrarnos vida y milagros de Eddie Brock y así meternos en situación.

                    La acción está bastante bien filmada y se complementa a la perfección con la dosis de humor que le aporta la interpretación de un alienado Tom Hardy y las líneas de diálogo del propio Venom. Y de nada valdría que esa acción estuviese filmada cojonudamente si los efectos especiales no fueran de categoría, que lo son. Explosiones, persecuciones, disparos y claro, el diseño de Venom y otras criaturas que aparecen en el film es también un trabajo impecable. 

                    Donde cojearía realmente es en los villanos. Villano alfa y sub-villanos. Ese antagonista sacado de Slumdog Millionaire que no da la talla en ningún momento ni su típico machaca alopécico con cara de haber repetido curso ya tres veces o más. 

                    ¿Sería esta Venom una buena adaptación del personaje? Más bien no. ¿Es mala película? Tampoco. Simplemente la película juega a entretener y esto lo consigue con creces. Deja abierto el universo creado para una posible secuela o incluso varias más. 

                    En resumidas cuentas, querido lector, no puedo decir que no se fíen de las críticas, porque si no nunca podrían fiarse de mi consejo. Lo que si diré es que al igual que Eddie Brock con Venom escuchen su voz interior, denle una oportunidad y juzguen ustedes mismos. Está clarísimo que el universo hater ya lo ha hecho. 

                    • Venom
                    • Tom Hardy
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                      ignacio@artisticfilms.es (Ignacio López Vacas) Críticas Sun, 14 Oct 2018 20:22:49 +0200